Cantar de Mío Cid. Folio 45v
Los recibe Mío Cid, con el todo sus vasallos.
Al Cid y a doña Jimena los infantes saludaron;
luego fueron a sentarse en un magnífico escaño.
Todos los de Mío Cid, prudentes y mesurados,
tenían puesta la vista en su señor bienhadado.
El Campeador Ruy Díaz entonces se ha levantado:
«Ya que tenemos que hacerlo, no hay para qué retardarlo:
venid acá, buen Minaya, a quien tanto quiero y amo,
aquí tenéis mis dos hijas, póngolas en vuestras manos.
Sabéis que con don Alfonso en hacerlo así quedamos,
en nada quiero faltar a lo que está concertado:
dárselas a los infantes de Carrión con vuestras manos,
que la bendición reciban y esto se vaya acabando».
Álvar Fáñez contestó: «Yo lo haré de muy buen grado».
Las dos se ponen en pie, él las cogió de la mano,
y a los de Carrión, Minaya así entonces les va hablando:
«Ante Álvar Fáñez estáis presentes los dos hermanos;
por mano del rey Alfonso, que me lo tiene mandado,
estas damas os entrego —y son las dos hijasdalgo—,
tomadlas vos por mujeres para honra y bien de los cuatro».
Recíbenlas los infantes de corazón y buen grado,
al Cid y a doña Jimena les van a besar la mano.
Cuando hubieron hecho esto se salieron del palacio,
todos a Santa María de prisa se encaminaron.

Anónimo, copista Per Abbat
Versificación moderna de Pedro Salinas