Cantar de Mío Cid. Folio 71r
»Bien os servirán las vuestras, si buenas espadas son,
igual servirán las suyas a los del Campeador.
Salid al campo de lucha, infantes de Carrión,
menester es que luchéis como lucha un buen varón,
que no ha de quedar la cosa por los del Campeador.
Si saliereis bien del campo ganaréis un gran honor,
pero si fuereis vencidos no me culpéis a mí, no,
porque todo el mundo sabe que esto buscasteis vos».
Ya se iban arrepintiendo los infantes de su acción,
por deshacerlo darían todo lo que hay en Carrión.
Armados estaba ya los tres del Campeador,
entonces el rey Alfonso a verlos bien se acercó;
oiréis lo que dicen a don Alfonso, el de León:
«Os pedimos al besaros la mano, rey y señor,
que entre nosotros y ellos el fiel juez lo seáis vos,
valednos si es en derecho, pero si es injusto, no.
Aquí tienen su partido los infantes de Carrión,
quien sabe si habrán pensado alguna maquinación.
En vuestras manos, oh rey, nos puso nuestro señor,
defendednos en justicia por amor del Creador».
Dijo el rey: «Así lo haré con alma y con corazón».
Trae los caballos, muy buenos y corredores que son,
las sillas las santiguar, por que los ayude Dios,
al cuello llevan escudos con dorada guarnición

Anónimo, copista Per Abbat
Versificación moderna de Pedro Salinas