MOMENTOS II
Desde el edificio más grande que encontré
abro mis brazos y me dejo caer.
El viento en el rostro me recuerda
que tus manos me han acariciado.
La velocidad con la que viajo
es el ritmo de mi corazón desesperado.
Y el encuentro con el pavimento
será igual al momento de tu partida.
D.A.D.
13/07/04
12:37
Diego Alberto De Gregori