AVENIDA
Me perteneces
en la cara oculta de los sueños
en el nítido color de la memoria
en el ácido dolor de la partida
y
en las tardes
cuando el frío nos envuelve y yo te escribo
Me perteneces
aún
cuando estás lejos
cuando todo lo danzante se disipa
cuando muere
cuando sólo una palabra
se desliza
de la boca
y te marchas para siempre al otro lado de la avenida
Adelaida Caballero